Yodo en el embarazo: recomendaciones y consejos

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yodo en el embarazo: recomendaciones y consejos

El yodo es fundamental para conseguir un embarazo saludable. La carencia de este mineral en la dieta de una embarazada puede acarrear una serie de riegos parta el feto. En este post te los contamos todos lo que necesitas saber sobre su importancia. ¡Sigue leyendo!

El yodo es un mineral-nutriente que se encuentra en el cuerpo del ser humano y en los alimentos. Este elemento químico es indispensable para la creación de hormonas tiroideas maternas y fetales que regulan el desarrollo del sistema nervioso del bebé.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se estima que casi un 1/3 de la población de los niños en etapa escolar en el mundo presentan una alta escasez en el consumo de yodo.

En el primer trimestre del embarazo, el feto no tiene la capacidad de producir hormonas tiroideas, así que este dependerá de las hormonas de la madre. Por lo tanto, durante el comienzo del embarazo esta deberá consumir más yodo.

Riesgos de la falta de yodo en el embarazo

  • Parto prematuro.
  • En el nacimiento, bebé con bajo peso.
  • Alteración en el sistema nervioso del feto. La falta de yodo afectaría a la inteligencia y el coeficiente intelectual de la criatura. Además, se aumentan las probabilidades de padecer hiperactividad o trastornos neurocognitivos.
  • Mortalidad infantil.

Recomendaciones para el consumo del yodo

Una dieta rica en yodo será clave para el correcto desarrollo del feto durante el periodo de embarazo. Normalmente, una persona adulta necesita un consumo total de 150 microgramos de yodo al día, frente a los 200 microgramos que necesitan las embarazadas. Para conseguirlo, se puede:

  • Aderezar la comida con sal yodada. Es importante que al cocinar existan una serie de técnicas que eliminen el porcentaje de yodo: cocción (58%) y fritura (20%). Así que, se añadiría la sal yodada al final de la preparación.
  • Consumir 2 lácteos desnatados por día.
  • Consumir pescados marinos (bacalao, rodaballo, perca…) o marisco una vez al día. Los productos procedentes del mar son ricos en yodo. Curiosamente, en las zonas cercanas al mar, el nivel de yodo en sus habitantes es más alto al de la media.
  • Evitar el consumo de pescados de piscifactoría, debido a que estos presentan carencias en este mineral.
  • Añadir algas marinas a tus ensaladas. Las algas son una fuente rica en yodo y las más recomendables son: la kelp y la wakame.

Es importante recalcar que cualquier nutriente en exceso es malo. Por consiguiente, no podemos abusar con el consumo de yodo en nuestra dieta. Finalmente, puede recomendarse la toma de suplementos de este mineral, si lo considera nuestro médico o un especialista sanitario.

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