La Helicobacter Pylori

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La Helicobacter pylori es la bacteria responsable de causar la mayoría de las úlceras duodenales y gástricas y muchos casos de inflamación de estómago (gastritis crónica).

En muchos casos resulta ASINTOMÁTICO.

Esta bacteria vive exclusivamente en el estómago humano, siendo el único organismo conocido que puede subsistir en un ambiente extremadamente ácido.

Helicobacter Pylori

H.PYLORI: dispepsia
a dispepsia:
Incluye síntomas (que pueden ser continuos o intermitentes y estar o no relacionados con la ingesta de alimentos) como dolor o malestar en la región gastroduodenal (parte central del abdomen superior), ardor en la boca del estómago, saciedad precoz o pesadez tras la ingesta de alimentos.

H.PYLORI: gastritis
La gastritis crónica:
Es una enfermedad inflamatoria crónica de la mucosa del estómago y puede generar desde la atrofia leve de esta mucosa hasta favorecer el desarrollo de adenocarcinoma.

Las causas de esta atrofia son múltiples, sin embargo la mayoría son debidas a la presencia de H. pylori, que se considera un factor de riesgo tanto para el adenocarcinoma como para el linfoma tipo MALT (Tejido linfático asociado a mucosas).

Los síntomas son inespecíficos, hay pacientes asintomáticos, otros presentan síntomas dispépticos del tipo molestia en la boca del estómago, pesadez tras la ingesta de alimentos, aerofagia.

H.PYLORI: úlcera péptica
La úlcera péptica:
Es una lesión de origen multifactorial que se caracteriza por la pérdida de sustancia de la mucosa (gastroduodenal) que ocurre en las regiones del tubo digestivo que se encuentran expuestas a la secreción acida del jugo gástrico. Fundamentalmente afecta al estómago y al duodeno.

La causa más común de ulceras es una infección del estómago por la bacteria Helicobacter pylori.

Otras causas comunes:

Consumo de AINES
Tabaco
Factores psicológicos (stress)
Factores genéticos
Helicobacter Pylori Infecciones

El cáncer gástrico:

Hay una clara evidencia que confirma la relación entre la infección por H. pylori y el cáncer gástrico. La erradicación de H. Pylori parece ser eficaz en la prevención de este cáncer.

Es junto con el cáncer de pulmón, hígado, colon y mama de los que causan un mayor número anual de muertes a nivel mundial.

Los Síntomas son inespecíficos y hasta un 17% de los enfermos son asintomáticos, por lo que se diagnostica en etapas avanzadas, pero en cualquier caso las más comunes en fases tempranas son: dispepsia, pérdida de peso, anorexia, fatiga, nausea/vómitos.

Síntomas de emergencia

Cualquier persona que presente cualquiera de estos síntomas debe llamar inmediatamente a un médico o acudir a urgencias, puede estar sufriendo una hemorragia digestiva, perforación u obstrucción estomacal/intestinal:

Dolor de estómago

Abdomen rígido o duro que es sensible(dolor) al tacto
Heces sanguinolientas o negras
Vómito con sangre
Desmayo, sudoración excesiva o confusión
H.PYLORI: atención farmacéutica
Evitar el consumo de AINES (incluyendo Aspirina, etc.)
La alimentación debe ser lo más variada posible, excluyendo tan solo aquellos alimentos y bebidas que produzcan síntomas al paciente.
Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, comida, merienda y cena), evitando las comidas muy abundantes, pesadas o copiosas.
Intentar comer lentamente y masticar bien
No fumar ni beber alcohol
Evitar el estrés y aprender a relajarse
Aquí tenéis algunos remedios que pueden ser de ayuda:

Gaviscon

Elimina el reflujo gastroesofágico aliviando la sensación de ardor y quemazón. Su principal componente es el alginato de sodio, que se obtiene de las algas marinas, además de bicarbonato de sodio y carbonato de calcio. Gaviscon forma una barrera física en el estómago, suprimiendo el reflujo hacia el esófago. Actúa en tres minutos y proporciona hasta cuatro horas de alivio.

Bionacid

Protege el estómago y alivia el ardor, la acidez y el reflujo. Útil incluso en caso de espasmos y meteorismo relacionados con la irritación gástrica.

Se puede usar junto con tratamientos farmacológicos ( inhibidores de bomba protónica, antagonista H2) contra la gastritis aguda o crónica, gastroduodenitis, reflujo gastroesofágico y úlceras gastroduodenales, según indicaciones del médico.